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Pícaros - Embaucadores - Embustes

Querido lector: el siguiente relato hace mi número veinte de los publicados, por ello rindo homenaje a la caridad de mis seguidores. Mentiras, falsedades y medias verdades desde siempre han sido recursos de actos y comportamientos irregulares de mayor o menor entidad, a menudo de consecuencias lamentables más allá del cumplimiento excusado o comprometido por tal o cual razón pretendida. Lejos de tratar de corregir tales vicios, los seres humanos tienden cada vez más a restarles la importancia del repudio y adoptarlos como acciones argumentadas a cambio de males “mayores”, burdas justificaciones del no hacer o de admitirlas como pecados “veniales” necesarios para seguir adelante.   No es extraño entonces ser testigos de como comunicadores sociales,   parlamentarios políticos, contrincantes empresariales e ideólogos de todo tipo, acuden a la dialéctica de la mentira. Inclusive la común sociedad humana no rehuye acusar o defenderse con su práctica. Me produce disgusto conocer tal...

El Deber/Los deberes

Querido lector: vuelvo, o quizás sigo, con mi convicción en los valores y su decidida influencia positiva en las conductas sociales. En esta ocasión quiero ocuparme del deber . Vivimos en una época -ya lo he comentado en algún artículo anterior- donde los derechos, su mención y el deseo de su ejercicio, están presentes en variedad y frecuencia de situaciones interpersonales contrapuestas. Resulta bastante corriente que los considerados derechos sean la expresión de autodefensa frente al rechazo del cumplimiento de obligaciones , personales o comunitarias. A veces, hasta quieren oponerse a compromisos contractuales adquiridos que, sin valorar por qué, han devenido en una situación inconveniente. Cito derechos y deseo referirme a deberes. Lo hago porque a menudo aquéllos se consideran antónimos de obligaciones y éstas pueden confundirse con deberes al considerarse sinónimos . Y resulta fácil y habitual intercambiar estos vocablos sin provocar confusión en los interlocutores.   Y es...

santos, ánimas, calabazas

Querido lector, deseo que la reseña de agenda que sigue, le reporte algún emocionado recuerdo. Estos sombríos días de salud atacada y tradición penitencial nos hacen asomar a modo de unión de cosas y seres -vivos o ya no- a lo   que compone una trinidad destinada a conmemorar anualmente unas tradiciones, religiosa y mundana,   juntas en el recuerdo de nuestros allegados difuntos. La cultura y la devoción religiosa tienen reservado desde siempre espacios y voluntades respecto de querencias por sus antepasados. Una y otra, en alegría y en tristeza, han llenado calendarios y celebraciones con que cíclicamente recuerdan vivencias y rinden homenaje a personas ya desaparecidas que algo de bien pudieron suponerles en vida.   Se dice que ya los antiguos celtas y los primeros cristianos establecieron la costumbre de fijar tales ceremonias globales y participativas, independientemente de las reservadas a los momentos y personas concretas, bien en el día de su óbito o cuando se cump...

RECOMPENSA

Querido  : ¿alguna vez se ha sentido recompensado? Suele considerarse habitualmente como recompensa el producto material, efectivo o simbólico, con el que se premia o compensa el reconocimiento de actos y méritos destacados o extraordinarios llevados a cabo o acreditados en el tiempo por una persona. Cierto es también que en ciertas ocasiones se atribuye a tal concepto el precio de un servicio bien atendido; la ayuda de un menor en realizar un encargo; el regalo por alcanzar una meta, entre otras colaboraciones. En tal caso, habría que decir más bien: dar una propina . A menudo, se anuncia la concesión de una recompensa para quien dé pistas o reconozca e informe sobre el encuentro de una persona desaparecida. O se ofrece para quien halle la apreciada mascota perdida. La palabra recompensa ha sido clave como reclamo para resolver actividades delictivas. Cabe recordar las de búsqueda y captura de delincuentes (Wanted) en el   cinematográfico “ far west”. Así mismo, se ha emp...

RESPETO

Querido lector, te ofrezco la lectura de mi reflexión de hoy. Una caritativa lectora me pidió tras leer uno de mis primeros artículos que escribiera algo sobre el respeto . Duro encargo éste si tengo en cuenta lo mucho que aprecio este vocablo, lo importante que es entre nuestros valores sociales y el infeliz derrote actual de su práctica.  Nuestra docta RAE eleva su concepto ya de primeras a la categoría de veneración y yo me someto por convicción propia con esa calificación. Y son tantas las sentencias gramaticales popularizadas con la palabra respeto, que la convierten en recurso de muchos favores y algunos requiebros entre la gente.  Considero al respeto , a ser respetuoso , a algo más que ser considerado, o educado en el trato, cumplidor con las normas obligadas o practicante de usos y costumbres debidos, sea a la historia, a la naturaleza, o bien a la religión o a la saga familiar. Tener respeto es algo superior, es un valor social excelso.  Es la estimación respe...

En favor de la Música

Amigo lector, te sugiero leer este artículo con música ambiental. Quería hace tiempo referirme a las bondades derivadas del uso y disfrute del arte de la Música y me retiene aún hacerlo por temor a no aportar    respuestas esperadas por quienes saben y esperan más de esta Arte tan principal. No me tengo por erudito de nada -menos de este tema- aunque sí soy curioso en la búsqueda de conocimiento y el  hallazgo de impresiones humanas satisfactorias. Desde aquí mi aplauso y reconocimiento positivo para tantas Culturas, Etnias y  Creadores universales de cualesquiera género e instrumentación y mi alta consideración por la actividad profesional, modalidad interpretativa, vínculo social y su representación o intereses culturales y de entretenimiento.  Me anima decir que estoy convencido del importante influjo que la Música es capaz de brindar provechos al ser humano y ¿por qué no? hasta a otros seres vivos de los que se conoce que les aporta placer y faculta comun...

Abuelos "digitales"

Querido lector, deseo le sean gratos los próximos minutos. El tema que tocaré hoy me ha sido sugerido por mi nieto (16 años) y está especialmente dirigido a aquellos de mis contactos y lectores espontáneos que se consideren mayores, jubilados, abuelos, que tienen reservas sobre el uso de las nuevas tecnologías.   La idea consiste en despertar un deseable interés en no perder ese tren tan estupendo que puede satisfacer su mejor vivir subiéndose en la próxima estación. Espero que los jóvenes que me lean entiendan mi intención y al mismo tiempo me ayuden a difundir el propósito. De mi añeja experiencia laboral en la mecanización de oficinas, tengo un especial aprecio por las reformas que mejoran el trabajo y facilitan progreso. Mis posteriores giros profesionales, no impidieron mantener mi curiosidad por conocer y acceder al uso de los avances telemáticos. Entretanto, muchos de mis amigos no lo deseaban, ni apreciaban su conveniencia porque no lo necesitaban o ya les “cogía mayores”. ...

¿Por qué esa prisa?

Querido lector, te ofrezco una nueva lectura de mi blog. Lo vi venir de lejos y dudé si podía ser el mismo. Hacía muchos años que no sabía de él y en algo parecía haber cambiado su figura, pero no su movimiento corporal. Tenía que ser aquel compañero de estudios con quien tan bien nos llevábamos. Al llegar a mi alcance, casi le espeté un gozoso “Paco, buen amigo, cuánto tiempo, qué suerte verte, ¿cómo estás?”.   Respondiome entre sorprendido y descubierto “Ostras, Joaquín, ni imaginar encontrarte, mala pata la mía pues me coges en mal momento, tengo mucha prisa ¿quedamos para vernos otro día? Dame tu teléfono y hablamos”. Al efecto de mi reflexión, define nuestra RAE la prisa como “n ecesidad o deseo de ejecutar algo con urgencia”.   Dejaré lo necesario, sea por natural, obligado o imprevisible, para centrarme en lo deseable, en tanto en cuanto sea saber, conocer y hacer cosas corrientes entre humanos que requieran una actividad.   Las personas adoptan costumbres que p...