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Mostrando las entradas etiquetadas como identidad

Nombres propios versus ¿impropios?

Ayer (16 julio) el santoral reserva la fecha para ensalzar a la Virgen del Carmen -jardín de Dios- advocación mariana destacada sobre todo en países de influencia católico-latina, de iconografía presente en innumerables templos y venerada patrona del mar. Lo refiero aquí en su calidad de nombre propio femenino, popular y muy extendido, como punto del contraste que me inspira escribir sobre la evolución que está suponiendo, una más, el tratamiento de los actos del ser y del vivir.   Llamarse, o sea que le llamen a uno, con un determinado nombre es una condición identitaria necesaria. Elegir esa denominación personalísima suele ser circunstancia notoria. Sin duda, el nombre de una persona es causa, y puede ser efecto, de trascendentes motivaciones. Había cierta costumbre ascentral en bautizar a los hijos con el nombre de los padres. Usados estos, se recurría a los de sus mayores y congéneres próximos. En su defecto, siempre quedaba el recurso al santoral y asignar el del Santo diario...

Sombreros en verano y también después

Me encanta pararme delante del escaparate de las buenas sombrererías. Enseguida, los ejemplares elegantemente expuestos me trasladan al recuerdo de un viaje, a la lectura de un libro, al sabor de un evento o al aprecio de aquella persona conocida que lo portaba.           Me identifico rápidamente con el señorío de su prestancia y el encaje perfecto con el personaje y su entorno, época y ocasión. Así que me produce un cierto recreo emocional. Mi propósito aquí no consiste en describir al sombrero sino en dedicarle unos párrafos al interés, provecho y conveniencia de su uso y al apoyo a quiénes gustándole, por ser cohibidos o timoratos, dudan del parabién de los demás y optan por no ponerse un sombrero. Un día, estaba esperando entrar en un comercio y   se puso detrás de mi una señora no tan joven. Yo iba cubierto -como acostumbro- y la amable señora, previa disculpa por hacerlo, me dijo “Está Ud. guapo con ese sombrero, le sienta estupendamente”. Seguro que...