Sí, así lo estimo. La falsedad ha llegado a convertirse en un referente expansivo de la falacia y, por extensión, a la palabrería inclusiva de última generación del consumismo y posicionamiento discutibles de la vida social y política de esta hora. Llevamos ya unos cuantos, muchos años, que se suceden raros, donde los epítetos bulo y fango, han supuesto terminología al abasto de todo tipo de discusión donde la razón se orilla para contraponer lo obvio o, cuando menos, cuestionable. Qué bien está que lo discutido pueda conocerse y contar con un criterio admisible, aunque no se aprecie lo mismo por la otra parte. Lo que sería impropio es usar el insulto o la negación por defecto, para justificarse. El engaño en lo que se explica y se mantiene como cierto y seguro sin probarlo, y el vicio oculto; la excusa imposible por su incoherencia, y cualquier manifestación carente de lógica, de sentido común racional y presumiblemente deshonesta por actos conocidos, resulta repudiable. No cabe ...
Mi rincón de expresión
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.