De dolores e indolencia Las enfermedades en general, los traumatismos en particular y algunas molestias físicas derivadas de posturas o esfuerzos e incluso de preocupaciones personales, producen dolor. Estar afligido, sentir pena, condolerse por alguna causa externa a nuestro cuerpo, que padecen otros o nosotros mismos, nos ocasiona malestar emocional y puede producirnos también aflicción de ánimo. Dolores corporales físicos y congoja íntima acostumbran a combatirse con fármacos y tratamientos médicos al efecto, específicamente determinados y debidamente prescritos. De esta forma es viable recuperar, normalmente, el bienestar interrumpido. Cómo soportar y conllevar el dolor también ha tenido su evolución según el tipo de vida y recursos naturales conocidos para paliarlo; la correlación con la devoción religiosa que lo “justificaba” penitencialmente y los avances farmacéuticos habidos. El dolor ha trascendido desde la sumisión necesaria a la búsqueda de modos de combatirlo ...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.