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Mostrando las entradas etiquetadas como esfuerzo

Sacrificios de estos y otros tiempos

No voy a referirme a sacrificios humanos en honor de su correspondiente deidad, pues para eso está la historia sagrada de las religiones. Tampoco si las ofrendas eran cuerpos de animales. Dejémoslo para la historia y para la antropología. Sí, en cambio, debo citar como sacrificio humano a las víctimas de holocaustos. También a los que han sufrido y aún padecen persecución y muerte por su pertenencia o sentimiento religioso. Todas esas vidas sacrificadas por vacuo despecho u odio desesperado. Igualmente han sido despreciables los autores de actos de hecatombe, diezmando ejércitos vencidos por venganza o quitando la vida a colectivos y grupos de personas por profesar ideas contrarias a las suyas en lo político. Unos sacrificios humanos que aúnan repugnancia con impiedad. Un sentido canallesco merece el exterminio de los llamados escudos humanos en las guerras y las luchas tribales, cuyo ensañamiento enardece ánimos enfrentados. Asimismo ¿se debe asumir una inmolación a cambio del sacrifi...

La particular cultura del esfuerzo

A juicio de algunos hay personas que llegan al mundo guiados por una estrella que le agraciará la vida, mientras a otros nacidos les acompaña la penitencia del pecado original. Piensan que el juego de la fortuna y del infortunio han de estar presentes desde el principio de la vida. Cada cual y según su circunstancia viene obligado, una vez alcanzada la razón y más aún ya sujeto de sus propios actos, a gestionar esa suerte natural que, por sí sola, no funciona. Y aquí entra la razón de mi título. Hay quienes lo consideramos imprescindible. Otros entienden que no es tan influyente en el trayecto y los menos lo desprecian. Para el resto -la mayoría- ni lo estiman ni se lo plantean. Lo paradójico del esfuerzo es ese valor fuerte que   buena parte de la sociedad atribuye como mérito, que así es, de otros, de los demás y, en cambio, no lo practican para sí. En contra, los mismos, abominan de los afortunados. Tengo una alta consideración por quién se esfuerza y me parece encomiable la in...