Disculpen mi título tan poco académico. Quiero referirme a andar por las calles sorteando barandillas, bolardos y vallas varias, a modo de obstáculos verticales urbanos que delimitan el tránsito de los peatones, dicen que para impedir el aparcamiento de coches en calles estrechas y protegernos del tráfico. Otra nueva faceta en cuanto a que los viandantes anden mejor, más anchos y seguros, se está imponiendo a costa de estrechar calzadas, creando a veces falsos e innecesarios espacios peatonales, aunque se dificulten servicios rodantes necesarios. Se trata de intentar conciliar el despiadado incremento del movimiento urbano a cuatro ruedas que, aún pudiendo ser reducible para personas , resulta imprescindible para llevarles cosas. Eso si, cuentan con que se podrá salvaguardar la movilidad humana y, de paso, ayudar a corregir el manido y temido cambio climático. Otro dilema es el efecto, incorregible por el momento -espero- de la circulación de los con dos ruedas. Esta nue...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.