A los niños, en mi infancia, las personas mayores, nuestros tíos, los amigos de nuestros padres que venían de visita o nos veíamos durante el paseo, de vez en cuando, incluso repetidas veces, con ese algo impostado acento para simpatizar tenernos en cuenta al tiempo de practicarnos una estudiada carantoña al uso de la época, se nos preguntaba: ¿y tú muchachote, cuando seas mayor, que querrás ser? Nosotros, casi todos, ya teníamos a temprana edad algún héroe de tebeo, o algún personaje de la vida real en quien imaginar emularnos y, por descarte, siempre quedaba la opción de aspirar a ser bombero, además de, naturalmente, elegir como importante alternativa: yo, como mi papá. Hace tiempo que me pasó la edad de preguntar eso mismo a los niños de mis amigos y parientes, pero lo hice, claro que si, y compruebo a menudo que se sigue preguntando todavía hoy, un par de generaciones después. Y se practica en todas partes y en diferentes culturas, que yo mismo he podido comprobar. Pues algo deb...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.