Por un proceso degenerativo silente y largo, el dolor se ha instalado en mi vida. Seguramente ha entrado, además de sin llamar, cansado de esperar. Y sin enterarme que llegaría a tener, ademas, una importante lesión como sumatorio de algunas incidencias óseas padecidas y artrosis originada en tanto tiempo de existencia. Por eso vengo a escribir aquí sobre el dolor. Esa sensación dañina que asalta la normalidad corporal natural de los seres humanos en general, por ser común a cualquiera que sea el lance de salud acaecido. Y aclaro ya que no desmerezco el sentimiento de dolor que puedan tener los demás seres vivientes. Pues, aún sin poder manifestarse, muchos dan prueba de su malestar, si lo sufren. También digo que es corporal en cuanto que su manifestación se produce en tanto sea física o emocional, es decir, notar una molestia o sufrir una aflicción, pues así se le reconoce cuando el padecimiento lo es por pena o congoja. Los tipos de dolores obviamente siempre son molesto...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.