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La cartelería al servicio del cliente

La cartelería al servicio del cliente Cuando se acude a un servicio público tipo hospital, administración fiscal o social, área comercial, aeropuerto, centro de ocio e incluso en establecimientos menores pero distinguidos, es bastante común encontrar un servicio de Recepción e Información al que dirigirte para ser orientado en tu visita. Es casi general que tales espacios y sus locales contengan carteles para concretar las ubicaciones adonde se desea plantear el motivo de la visita y hasta en la propia puerta de acceso, completando así la consulta en Recepción o por búsqueda directa del visitante. Las nuevas modas de comunicación impersonal están sustituyendo a la atención personalizada de la Recepción. Incluso existiendo el personal de Información, se te dirige al robot o a la pantalla de un mueble que te pide elijas qué quieres hacer o consultar, dentro de una batería de opciones tasadas. He ido a hacerme una radiografía que, por hábito anterior, pedia directamente en el mostrador de...

¡Que usted lo pase bien!

Las gentes, cuando se encuentran o se despiden de conocidos suyos, normalmente se saludan con muestras de simpatía y afecto, más o menos intensos según sea el grado de empatía alcanzado entre ellos, el tiempo, el lugar y la ocasión de volverse a ver e incluso el estado de ánimo que les acompaña en ese momento. En otros encuentros entre personas no conocidas suele recurrirse a modos de saludar más formales y estereotipados, donde lo cordial da paso a la educación justa de quedar bien o de cumplir con una costumbre racionalmente admitida. Se dan salutaciones, o sea saludos más ceremoniosos y de algún reconocimiento hacia el saludado, cuando se quiere agradecer la suerte del encuentro o el mérito del encontrado respecto del favor de quien saluda. Y, por demás, si se le añade alguna pleitesía, cualquiera que sea la fórmula utilizada. Con los familiares y los amigos ciertos, suelen ser encuentros que respiran emotividad cariñosa uniendo deseos y plácemes de palabra con muestras supremas de ...

Arrepentimiento

Arrepentimiento   No me creo que haya alguien incapaz de arrepentirse nunca de algo. No digo que no sea posible lo haga; no arrepentirse. Digo que no me cabe en la cabeza tamaña barbaridad humana.   Pienso que el ser humano, sí racional, es incompatible con serlo; ser impenitente. Es más, considero que en el arrepentimiento hay un hueco para alguna sensibilidad, si bien sea menor. Se dice que para alcanzar algún perdón -gracia de Dios o de la Justicia- se requiere, uno entre otros, el requisito (¿la voluntad?) de arrepentirse, como se pide o pretende el propósito de enmienda (¿se producirá)   Cuando de ordinario hacemos algo y nos reconocemos, interiormente, errados frente al deber o a la moral ¿nos sentimos arrepentidos? ¿nos disculpamos, o nos proponemos no reincidir? El tirano, el despiadado y el criminal consciente, generalmente impíos por sus actos, llevados por la soberbia de una conducta punible, se les tiene por personas sin remordimientos incapaces de dar su braz...

LA MAR DE BIENES

LA MAR DE BIENES No se dice mucho ahora así pero tiempo atrás, cuando algún evento celebrado, experiencia personal o acto asistido se estimaba excelente o casi, se le citaba coloquialmente como que había estado “la mar de bien”.   En esta expresión se quería resumir la importancia positiva de la vivencia tenida. Vivo ahora en una ciudad que mira al mar. Esta mañana me he asomado a su paseo marítimo. Tenía ganas de ir, lo necesitaba. Hacía diez días que no lo visitaba y sentía mi admiración marina triste, como pecaminosa.   No puedo presumir de buen nadador, ni de aspirante a marinero, pero me atrae mucho la mar. Me ofrece y atrapo con unción su magnitud. Ese tamaño inmenso; ese ritmo del movimiento continuo, en quietud o estrépito; esa pátina irisada espejo del firmamento. Esa paz del pensamiento tras la mirada del horizonte. El mar, o la mar, al gusto, con sus aguas abarcando cerca de tres cuartas partes de la extensión de nuestro planeta, ha significado tal suerte de atracci...

Conformidad / Conformismo

Dar conformidad y conformarse son dos actos normalmente positivos respecto de un resultado, sea por la compra de un producto, la prestación de un servicio, la suscripción de un contrato y también por la aceptación de una obligación o disposición legal. Sin embargo, subjetivamente, ambas manifestaciones difieren por sus connotaciones respecto del propósito al que se vinculan. Pues no es lo mismo considerar bien y a gusto el fin recibido -estar conforme- que aceptar su resultado con reservas -conformarse-. Una lectura ocasional me sugiere el tema elegido, al que aporto una anécdota de ficción: Dos vecinos de escalera se encuentran de regreso en el hall de su inmueble, se saludan de costumbre, y -Qué tal José, te noto el ceño algo arrugado, ¿está todo bien? -El caso es que vengo enfadado conmigo mismo, Pedro. - Eso tiene fácil arreglo; desahógate hombre, cuéntamelo. - He recogido el coche del taller, ya arreglado de las rozaduras que llevaba en una puerta y he notado que no había quedado ...

Algún repaso sobre moralidad

Observo con frecuencia cómo el envoltorio de nuestra vida diaria nos aprieta a modo de corsé moral cuando toca asumir un precio desproporcionado en la compra o no conseguimos una ayuda social justificada, por ejemplo. Pensamos, entonces, que aquello que consideramos improcedente e injusto es una inmoralidad . Casi siempre se trata de un juicio de valor, de un posicionamiento interesado, desde noble a espurio, da lo mismo el listón, porque en el fondo subyace cada personalidad, pero casi siempre es un llanto social. Más allá de definiciones culturales y filosóficas, donde la moralidad es el palacio de la moral, como facultad espiritual del ser humano, se esperan del quehacer de toda persona o colectividad unos buenos comportamientos. El problema surge cuando el criterio de moralidad entra en colisión con el interés, la circunstancia o la razón, o sea, se considera estar actuando adecuadamente y, no obstante, se arriesga obtener un resultado moralmente inaceptable.   Determinados aco...

Unos apuntes sobre disfunciones urbanas

A las madres educadoras les ha preocupado de siempre que sus hijos cumplieran con unas normas consideradas de buenas costumbres entre las gentes de bien. Los maestros de escuela primaria completaban la educación explicando en clase Urbanidad. Sé que ningún cambio o modernización social advenido hasta la actualidad ha corregido tal propósito, pero algunas reformas legales y convivencias flexibles han introducido nuevos perfiles algo laxos. Debe ser influencia del anunciadísimo “metaverso”, de la magnífica aportación de la impresión en 3D, o del gusto de aplicarse a una práctica personal de la “razón de la sinrazón”, pero muchos   moradores y también forasteros se comportan contra natura. A menudo compruebo como grupos de jóvenes, cerca de sus institutos, hablan y comen sentados en la acera. O esperan a su cita sentados en el suelo al lado del sitio fijado. Incluso se sientan y miran su móvil desde el suelo del vagón del metro. En algunos bancos del parque es normal encontrarse con a...

Curiosidades acerca del socorrido “estoy reunido”

Según sus hábitos o circunstancias, alguna vez o quizá bastantes, usted mismo se habrá encontrado con esta respuesta al intentar comunicarse con alguien y ser interceptado por quien tiene la misión de velar por la intimidad del personaje con quien necesita intercambiar un propósito.  Es bien cierto que la toma de decisiones en el mundo de los negocios que suponga influir en los intereses de varias partes vinculadas exige información, reflexión y puesta en común de consideraciones que faciliten su acuerdo.  Asimismo, esas decisiones deben estar racionalizadas y no ser obstaculizadas por injerencia alguna. Por eso, las reuniones de trabajo son importantes y requieren concentración y elusión de interrupciones.  Reunirse se trata de una práctica harto recurrente en el ámbito de las actividades profesionales y se ha convertido en una costumbre de hacerlo para casi todo. Así se deja constancia de la trascendencia de acuerdos que justifican negociación y decisión consensuada ent...