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Gestos y regustos navideños

El beneficio de las nuevas tecnologías y su baratura de uso, propician que las gentes, unas enviando al baúl de los recuerdos los benditos christmas y otras iniciándose en expresar venturas a sus queridos próximos, multipliquen infinitamente sus relaciones. La llegada de nuevas denominaciones para socializar estas tradicionales fechas, a la moda de lo insulso, y desde un tiempo de preferencias por el protagonismo individual, hace bueno tener más   contactos personales estos días y participar de felices eventos. Es entonces cuando, si nos detenemos a considerarlo, podremos apreciar mejor que el resto del año y quizás por su excelencia de trato especial, cómo nos jaleamos ahora los unos con los otros. Y eso está bien. Porque las personas necesitamos sentir y transmitir que no somos tan poco considerados con nuestros semejantes como solemos hacer a diario. Que caramba; que es sano querer al prójimo. Por ello, desempolvamos algunos gestos. Que no solo se trata de gesticular, comunicán...

Días de buena mesa

Ayer tarde, saliendo de una muy agradable comida en grupo, pensé que podía merecer la pena en estos días, reflexionar sobre esa práctica de positiva convivencia y sus antagónicas reuniones frías, ceremoniosas e impostadas mesas de trabajo, donde generalmente se pasa solo regular. Es bastante común que nos reunamos en mesas, o en sillas frente a una mesa, para plantear y hasta resolver una diversidad de asuntos de las vidas doméstica y profesional. Prácticamente, la utilidad de una mesa convierte su presencia en un elemento fundamental de cualquier dependencia donde deban encontrarse y permanecer dos o más seres humanos.   Sin duda, la carencia de ese mueble allá donde sea, crea un verdadero problema para ubicaciones varias. Y su suplencia por un mostrador u otro soporte habilitando una caja grande, unos bastidores con un tablero, u otro ingenio improvisado, suele acabar en una suerte de contratiempos. Sentada pues su vital importancia, diré que hay mesas de muchas clases. No me ref...

Prisa, espera y desespero

Algunas experiencias de estos últimos días me llevan a formar esta especie de pack lingüístico con el que construiré el artículo que sigue. Con el trataré de conciliar necesidades y sus manifestaciones, derivadas de algunas circunstancias habituales. Parece generalmente aceptado que la prisa es mala consejera , aunque nos olvidemos con frecuencia de esa suerte de aforismo y ahora mismo sea conducta ordinaria entre nosotros. Por otro lado, la espera , esa paciente -o no tanto- disposición social necesaria para acceder a los servicios más comunes que compartimos los humanos, cada vez se configura como una incómoda dependencia . Ambas situaciones se suelen emparentar a menudo con el desespero . Ese disgusto que sentimos por las sensaciones, previas y/o posteriores que supone resultarnos de una arbitrariedad. Debo decir, que tales sucesos tienen su potencial remedio y cuentan con el apoyo de algunas menores virtudes. A la prisa se le puede combatir con la previsión .   A la espera, ...

Solidaridad civil versus Indignidad política

¿Para qué tanta respetada comprensión, ¿Para qué tanta confianza depositada? ¿Para qué tanta presunción estimada? ¿Para quién la perra gorda? Viene a mi recuerdo en estos tristes días, las múltiples veces y a los lugares remotos, y hasta recónditos, donde nuestros profesionales de la seguridad y rescate, vienen acudiendo de siempre a la primera llamada de auxilio salvador. Allá donde nuestra sensibilidad tradicional para con las desgracias humanas, los españoles llevan su genética humanidad; allí donde la vida y las cosas de comer de sus semejantes están en peligro por indefensión ante los empates de la naturaleza, de acá acuden los nuestros. Qué estupendos y ejemplares nuestros compatriotas, con sus equipos materiales, sus perros, sus dotaciones profesionales y su desinterés personal.   Qué magnífica demostración de solidaridad, qué muestra silenciosa de caridad, qué dignidad de pabellón nacional en pechos y hombreras. Cuántas gracias merecidas.   Y hete aquí que en propia ca...

Soberbia y Orgullo (ida y vuelta)

Antes de decidirme a escribir lo que seguirá, quise plantearme la validez de coincidencias que, entre los valores aplicables a una determinada conducta personal, son adjetivados o denominados como de soberbia y orgullo , y pulsar su confusión, sinonimia o especificación, durante el uso coloquial común. Por ejemplo, si nos dicen que una persona tiene un comportamiento soberbio, normalmente estamos entendiendo que se califica así a alguien que actúa con cierta vanidad, que se jacta de su valer o ser ante los demás.   Pero si de otra persona nos explican la calidad, oportunidad o valor de algo meritorio propio de su hacer y lo catalogan como un soberbio trabajo, estamos aceptando que se le honra con esa expresión.   Si un determinado personaje, al explicarnos sus logros profesionales, personaliza en si mismo los éxitos de la empresa, pone por delante su aportación directa al positivo resultado o hace referencia a su preparación y listeza al efecto, lo tildaremos de orgulloso . ...

Por unas dosis de templanza

De vez en cuando, sobre todo cuando soy testigo de una escena o evento donde la compostura cívica está alterada, me viene a la memoria el recurso fácil de la cultura cristiana respecto de las virtudes.   Todas, cardinales , ya enunciadas por Platón y posteriormente adoptadas por el cristianismo y otras religiones, cuando de tratar sobre la moral se ocupan, y teologales , esa medicina espiritual para el alivio de la vida terrenal con sus contrariedades, merecen tenerse muy en consideración.   Y de esas otras siete más, las capitales, cuya práctica presupone corregir a sus homónimos “pecados”, que tanto envilecen las conductas desordenadas de los hombres.   De esas catorce maravillas disponibles para un ejercicio moral deseable -y hay algunas más- debiéramos todos, creyentes religiosos o respetables agnósticos, gente de bien o arrepentidos de actos impropios, sentirnos obligarnos a ejercitarlas.   Fue a principios de este verano, durante un encuentro de nuestro primer ...