Rebélese contra lo injusto, lo incumplido, aquello por lo que apostó convencido en su garantía; la esperada del buen hacedor, de quien debía responder de lo prometido, del que aseguró no tener problema para su resolución, de quien le cobró por anticipado, o quien le impone precios, tasas, impuestos, costes no conocidos por adelantado. Seguramente no podrá hacer todo lo que quisiera, que considere que el de enfrente le ningunea, le sustrae ideas, beneficios, y subvenciones, y que obtiene premios y oculta deberes de cumplimiento social, de los que no entienden de colaboración ciudadana y hasta se ríen de los ingenuos -dice de ellos- porque cumplen con su deber. Probablemente no le comprendan cuando se queje de todo eso. O le digan que de nada le servirá si hace esa hoja de reclamación, o que a ese funcionario, empleado, operario, que debía hacer bien su encargo, por el que cobra y ocupa un puesto de trabajo, sea subalterno, obrero o supervisor y mando, no le afectará. Si está seguro que ...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.