Querido lector, te ofrezco una nueva lectura de mi blog. Lo vi venir de lejos y dudé si podía ser el mismo. Hacía muchos años que no sabía de él y en algo parecía haber cambiado su figura, pero no su movimiento corporal. Tenía que ser aquel compañero de estudios con quien tan bien nos llevábamos. Al llegar a mi alcance, casi le espeté un gozoso “Paco, buen amigo, cuánto tiempo, qué suerte verte, ¿cómo estás?”. Respondiome entre sorprendido y descubierto “Ostras, Joaquín, ni imaginar encontrarte, mala pata la mía pues me coges en mal momento, tengo mucha prisa ¿quedamos para vernos otro día? Dame tu teléfono y hablamos”. Al efecto de mi reflexión, define nuestra RAE la prisa como “n ecesidad o deseo de ejecutar algo con urgencia”. Dejaré lo necesario, sea por natural, obligado o imprevisible, para centrarme en lo deseable, en tanto en cuanto sea saber, conocer y hacer cosas corrientes entre humanos que requieran una actividad. Las personas adoptan costumbres que p...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.