Pasión por la vida, pasión por las personas, pasión por el deporte….apasionarse por algo o alguien, causa o personaje. Tener pasión supone desear fervientemente alcanzar la máxima sensación de satisfacción en el disfrute personal de un logro propio o conseguido con el concurso de otros. Los sociólogos estudian, incluso algunos se dedican con fruición, cifran y concluyen dictámenes sobre el grado de satisfacción que la población de un determinado colectivo, geográfico normalmente, consigue en comparación con otros asimilados. Es más, siguen su evolución, actualizada periódicamente. Asistiendo a una sugerente ponencia, supe qué factores y parámetros de lo más común de las actitudes humanas, fruto de sensaciones realistas y generalizadas de las gentes, se entrelazan con funciones, reacciones, disfrutes y penalidades cuantificables. Para mí, observador escéptico y lego en tamaño intríngulis cuántico, significaba ser atrayente conocer cómo se llega a saber, o poder decir, que un país es más...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.