Acostumbro a caminar con frecuencia por mi ciudad. Suelo alternar mis recorridos por diferentes calles y sus barrios. Lo hago a distintas horas del día y en cualquier fecha. Observo movimientos, actitudes personales y circunstancias de la convivencia urbana. De tal observación y desde la perspectiva del tiempo que tengo vivido, puedo tener una determinada comprensión de cómo cambian las costumbres y derivan las conductas en el modo de entender y practicar ocupaciones y eventos presentes en nuestra existencia. Pues, mediado ya este ingrato, por frío y encarecido, diciembre, vengo regresando a diario a mi casa sintiendo desafección del paisaje urbano recorrido. No ya de la impresión que produce el desaguisado urbanístico operado en los últimos meses, o la suciedad acumulada que, por demás, cubre todavía la hojarasca otoñal fruto del peleón viento habido, que también. Llego con pena de no haber apreciado en el ambiente general muestras suficientes de encontrarnos en fechas muy próxi...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.