Hoy trato de llamar su atención para referirme a un concepto jurídico que ahora mismo se halla en una estima de consideración social no exenta del rigor que debe caracterizar su aplicación, pero sí son cuestionadas las fórmulas y prácticas para su materialización. El consentimiento en Derecho es algo más que un concepto, es toda una institución jurídica, en tanto en cuanto su trascendencia es fundamental como requisito imprescindible en la formalización de un contrato, en su perfeccionamiento. A demás de los contratos, el consentimiento está presente y es determinante en otros actos de asunción de obligaciones, aceptación de responsabilidades y anuencia de resultados imprevistos y contravenientes. El factor básico para otorgar un consentimiento es la voluntad de quienes lo asienten. Y las causas de su imperfección, son los vicios que puedan intervenir al prestarse. De estos, más allá de los hechos tasados por la ley, estarían aquellos que, en el común de los consentimientos humano...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.