Cualquier persona sabe, tiene creído, que se morirá algún día, porque nos han enseñado que no viviremos siempre, aunque recibamos de vez en cuando noticias sobre avances en la prolongación de la vida, aumente estadísticamente la evidencia de morirse más tarde y no se deje de investigar el utópico camino de la inmortalidad. Entonces, se puede decir que el hecho de morirse es natural. No solo que existe la muerte natural, esa que define el simple fallecimiento ajeno a cualquier causa sobrevenida o accidental, debida a una enfermedad determinada o simplemente por agotamiento corporal. Nos pueden decir que alguien se ha muerto “ de repente” , que ha dejado de existir sin haber evidenciado posibles causas previas, o sea, naturalmente. Alguno osará comentar que al finado no parecía que tuviera que pasarle eso. Y concluiremos que es natural morirse. Después de una muerte y tras los actos sociales de despedida del difunto, hay que proceder a darle destino a sus restos mortales; se tiene ...
Este es mi pequeño rincón de expresión con el que pretendo dar rienda suelta a mi necesidad de explicar aquello que pienso y siento acerca de temas genéricos y, sobre todo, humanísticos, simplemente por el hecho de escribir y expresarme.